El origen de los planetas de nuestro Sistema Solar no es un relato cerrado, sino uno en el que en las últimas décadas, gracias a las misiones interplanetarias y a la mejora en las técnicas analíticas, hemos podido escribir muchos nuevos capítulos y reescribir los ya existentes.
Y es que en los últimos 4600 millones de años que han pasado desde que comenzó la formación de nuestro Sistema Solar, se han borrado muchas pruebas y pistas que nos hablen de los orígenes, siendo en la mayoría de ocasiones los meteoritos, asteroides y cometas los únicos testigos casi inmutables desde aquel remoto pasado.

¿Son los Asteroides los Ladrillos de los Planetas?
Seguro que muchos de nosotros, la mayoría, ha escuchado que los **asteroides** son los ladrillos a partir de los cuales se formaron los planetas. Y tiene su sentido. Veréis, para resumir un poco y no hacerme muy extenso, antes de existir nuestro Sistema Solar lo que había era una gran nebulosa formada por gas y partículas de polvo.
Estas partículas irían colisionando las unas con las otras formando cada vez cuerpos de mayor tamaño, desde un grano de polvo hasta decenas de kilómetros de diámetro. Sería lógico pensar que de las colisiones de estos cuerpos menores al final irían surgiendo los planetas. Los que de alguna manera “sobraron” o no pudieron formar planetas, quedaron principalmente concentrados en lo que hoy conocemos como el cinturón de asteroides, y que se encuentra entre las órbitas de Marte y Júpiter.
But, ¿Y si la historia fuese de otra manera?.
El Estudio de los Meteoritos: Condritos y Cóndrulos
Un equipo de investigadores de la Universidad de Purdue y del Massachusetts Institute of Technology ha llegado a una conclusion sorprendente: Las colisiones entre los cuerpos primigenios y que dieron lugar a los planetas podrían ser en realidad el origen de los asteroides, y no los asteroides los bloques a partir de los que se formaron los planetas, como se piensa en la actualidad.
Para llegar a esta conclusión han tenido que estudiar los meteoritos. Llamamos **meteorito** a los trozos de asteroide que caen sobre la superficie de cualquier planeta o luna y cuya composición puede variar según sea su origen. Concretamente, han estudiado un grupo denominado como **condritos**, unos meteoritos rocosos que se formaron por la acreción de granos de polvo y que no han sufrido alteración por fusión.
En estos meteoritos encontramos los **cóndrulos**, unos granos redondeados que proceden de fundidos (normalmente de silicatos) que posteriormente al enfriarse han quedado solidificados con esa forma de esfera.

Una Nueva Teoría sobre el Origen Planetario
La teoría más aceptada dice que los cóndrulos se formaban en la nebulosa planetaria. Pero este equipo sugiere que el origen sería bien distinto: El impacto entre diferentes cuerpos es capaz de crear temperaturas elevadas que fundan esos elementos, creando lo que se conoce como **esférulas**, material que tras un impacto era expulsado como fundido a gran distancia.

De hecho, las esférulas y los cóndrulos son de un tamaño, textura y formas idénticas. Los cóndrulos entonces serían los vestigios de una generación anterior y no un producto “primitivo”. Y por lo tanto, primero el “planeta” y después el asteroide.
En todo caso, la polémica está servida y sean certeras las conclusiones o no del estudio, estoy seguro que servirá para abrir nuevas vías sobre el conocimiento del origen de nuestro Sistema Solar.
Nahum Méndez Chazarra es geólogo, divulgador científico y autor del blog «Un geólogo en apuros».
Son pequeñas esferas de silicio y otros elementos que se encuentran en los meteoritos condritos, formadas por el enfriamiento de material fundido.
Sugiere que los asteroides podrían ser fragmentos resultantes de colisiones entre planetas primitivos, en lugar de ser los ladrillos que los formaron.
Se estima que comenzó su formación hace unos 4600 millones de años a partir de una nebulosa de gas y polvo.
Testigos inmutables: Meteoritos y asteroides guardan el secreto de nuestro origen.
Condritos: Meteoritos que conservan la composición original del sistema solar joven.
Impactos: Las colisiones espaciales como motores de creación de nuevos cuerpos celestes.



Una respuesta a «Que fue primero, ¿El asteroide o el planeta?»